miércoles, 19 de enero de 2011

Hasta el 30 por ciento de los pacientes de psoriasis desarrollará artritis psoriásica

Las personas afectadas en las uñas o el cuero cabelludo son más propensas a desarrollar la enfermedad en las articulaciones.

Entre un 5 y un 30 por ciento de los pacientes con psoriasis desarrollará artritis psoriásica. Esta comorbilidad es más frecuente en personas con antecedentes familiares, con psoriasis en las uñas o que tienen grandes superficies afectadas por placas psoriásicas. Así lo explica el doctor José Luis López Estebaranz, Jefe del Servicio de Dermatología del Hospital Universitario Fundación Alcorcón.

Este especialista sostiene la importancia de "dar una visión global de la psoriasis, no sólo como trastorno dermatológico, sino también como enfermedad sistémica". "Bajo este enfoque se ha hecho un repaso de los avances en diagnóstico y tratamiento de la enfermedad y el manejo de las comorbilidades de los pacientes con psoriasis de moderada a severa, con especial atención a la artritis psoriásica”, explica el doctor López Estebaranz.

En el caso de la artritis psoriásica-, los dermatólogos son los que tienen que estar especialmente alertas ya que las manifestaciones articulares suelen aparecer de manera posterior a las cutáneas, y son ellos los que van a detectar la patología, recalca el especialista.

En ese sentido, el Jefe del Servicio de Dermatología del Hospital Fundación Alcorcón asegura que la artritis psoriásica puede aparecer unos meses o muchos años después de que haya debutado la psoriasis. “En menos de un 20 por ciento de los casos el orden de aparición de los trastornos es el inverso”, subraya. Con independencia de este matiz, este experto destaca la importancia de la coordinación entre especialistas para un correcto manejo del enfermo. Precisamente en el curso que se ha impartido en el centro hospitalario madrileño han intervenido, para cubrir el enfoque multidisciplinar que se busca en el abordaje integral de estos pacientes, dermatólogos, reumatólogos, cardiólogos y radiólogos.

El doctor López Estebaranz recuerda que la artritis psoriásica es un tipo de artritis que en la mayoría de los casos tiene un factor reumatoide negativo y aparece con diferentes formas de manifestación articular: “desde una oligoartritis asimétrica, polimalformación simétrica que es la más frecuente, hasta una manifestación axial o una espondilitis y en los caso mas severos puede dar lugar a artritis mutilantes”.

Uñas y cuero cabelludo

Según el doctor López Estebaranz, esta comorbilidad es más frecuente en pacientes con antecedentes familiares de artritis psoriásica, los afectados de psoriasis en las uñas o en el cuero cabelludo, los que tienen psoriasis pustulosa o los que tienen grandes superficies cutáneas afectadas. “Sin embargo, en ocasiones no hay ningún signo que dé la pista sobre que ese paciente vaya a desarrollar una artritis psoriásica posterior”, recalca.

Este experto explica que cuando un paciente tiene psoriasis y artritis psoriásica a la vez cambia el enfoque de tratamiento, puesto que es necesario utilizar fármacos que sean eficaces en las manifestaciones cutáneas y articulares, unas condiciones que no todos reúnen. En estos casos, asegura, el tratamiento más indicado es el realizado con fármacos biológicos, que han demostrado eficacia y seguridad para tratar ambas enfermedades inflamatorias.

“Hoy día, gracias a la terapia biológica, el tratamiento de los pacientes con psoriasis ha cambiado de manera radical, ya que permite realizar tratamientos a largo plazo, que no se podían hacer con la terapia clásica, puesto que tenían efectos secundarios. El tratamiento a largo plazo permite evitar la destrucción articular que produce la artritis psoriásica y por eso es muy importante realizar un diagnóstico precoz”, concluye el doctor.

Fuente: © SaludXXi 2010

martes, 23 de noviembre de 2010

La internación domiciliaria

Que el sistema de salud está en crisis es una constante en todas partes del mundo. Si bien cada vez son más las personas que se incorporan a alguna forma de cobertura social, la demanda creciente termina superando las previsiones de los Estados. Con creatividad deberían implementarse nuevos recursos que disminuyan estas carencias.


Una de las alternativas, que es bien recibida por los pacientes, es la internación domiciliaria.

Por diversas razones, tanto económicas como médicas (por ejemplo las infecciones intra-hospitalarias), la medicina contemporánea, busca cada vez más alternativas para disminuir la permanencia de los pacientes en internación hospitalaria, ni bien éstos han pasado la etapa crítica, derivándolos hacia una internación domiciliaria con la atención específica que corresponda.

La internación domiciliaria hace referencia a un programa de atención que sin poner en riesgo la vida del paciente y bajo un modelo multidisciplinario brinda una solución a los problemas de salud de ciertos pacientes (los que cumplen los criterios de inclusión) conservando siempre como mayor logro y objetivo la ganancia en términos de calidad de vida.

El sistema de internación domiciliaria, además de permitir mayor disponibilidad de camas a los pacientes cuando las necesitan, evita el riesgo de infecciones y baja los costos.

Un aporte importante de la internación domiciliaria se verifica en lo psicológico: los pacientes se sienten mucho más contenidos emocionalmente, cerca de la familia y en su casa. En la mayoría de los casos, lejos de disminuir la calidad del tratamiento, se registra una más rápida y mejor respuesta. Es decir que mejora notablemente la calidad de vida del paciente.

Algunos especialistas señalan que un 80% de las personas internadas en los hospitales, fuera del área de terapia intensiva, podrían ser tratadas en sus hogares con este sistema.

El programa de internación domiciliaria se ha posicionado en los últimos años como una estrategia de atención extra hospitalaria que permite brindar servicios de salud humanizados y oportunos a la población, representando una mejoría importante en la calidad de vida de los usuarios y con un relativo menor costo comparado con la atención tradicional.

El modelo de internación domiciliaria engloba gran parte de los servicios de salud desde la prevención clínica y la protección de la salud, la atención primaria, la hospitalización en casa con el uso domiciliario de equipos tradicionalmente hospitalarios, enfermedades crónicas y procedimientos de rehabilitación.

De esta manera el sistema se asegura el cumplimiento de las prescripciones médicas y la continuidad del tratamiento pudiendo monitorear de cerca la evolución del paciente.

viernes, 12 de noviembre de 2010

La prevención del cáncer de mama

El cáncer de mama es un tipo de neoplasia que se genera en las células de las mamas de una persona. Los tumores se pueden formar en cualquier lugar del cuerpo y la persona tiene cáncer cuando las células anormales del cuerpo no paran de crecer y reproducirse. Estas células hacen que el cuerpo se enferme.

 
Es posible que una persona que padece de este cáncer tenga células neoplásicas sólo en una parte de la mama y que éstas puedan detectarse al tacto como un nódulo (bulto).

 
Factores de riesgo
Entre los factores de riesgo para el cáncer del seno son los siguientes:
Edad, sexo, genes. Antecedentes familiares (abuela, mama, hermana), tabaco. Uso de anticonceptivos hormonales, alcohol y sobrepeso.

 Signos y síntomas
  • Un cambio en el tamaño o forma del seno.
  • Una masa o engrosamiento en el seno.
  • Secreción de los pezones (algunas veces sanguinolentas).
  • Un dolor o sensación de tirón en el seno- raramente.
  • Pliegues u hoyuelos en el seno.

Tratamiento

 
Cirugía.- Desde conservación hasta mastectomía radical (extirpar la glándula + los ganglios axilares del lado comprometido)

Quimioterapia.- Como inicial o como complementario de acuerdo al estadio clínico patológico.

Radioterapia.- En condiciones especiales cuando el tumor es mayor que 5 centímetros o cuando la axila tiene 3 o más ganglios comprometidos.

Terapia hormonal – se bloquea con medicamentos antihormonales, y se impide el crecimiento de las células cancerosas o se retiran los ovarios.

Tratamiento biológico - Con anticuerpos monoclonales.

 
Prevención del cáncer de mama

 
Los médicos y los científicos trabajan para encontrar la cura de todos los tipos de cáncer de mama. Estas personas investigan sobre el desarrollo de nuevas medicinas que prevengan la enfermedad.

 
La única forma de combatirlo es detectándolo a tiempo. El mamógrafo es el mejor instrumento disponible en la actualidad para la detección de cáncer de seno en sus primeras etapas.

 
Links de interés

 
Sociedad Argentina de Masteología

Salud en RPP
 
Cáncer de mama

 
Diario El Mundo (España)

 
MedilinePlus

martes, 21 de septiembre de 2010

Recomendados de Atender Salud: Stephen Covey

Para una buena salud física es imprescindible alcanzar un equilibrio emocional y espiritual. Desde siempre, la lectura ha sido una eficaz herramienta para ayudar a equilibrar nuestra mente y nuestro cuerpo.

Hoy les recomendamos un libro que ya es un clásico, "Los 7 hábitos para la gente altamente efectiva" del norteamericano Stephen R. Covey.

Covey señala que hay una sola persona a la cual uno puede cambiar: a usted mismo. La mejor inversión que uno puede hacer, entonces, es mejorarse a sí mismo desarrollando hábitos que le harán mejor persona y, por consiguiente, mejor en su trabajo cotidiano.

Si usted quiere cambiar cualquier situación, tiene que comportarse en forma distinta a lo que lo está haciendo hoy. Pero para cambiar su comportamiento, antes debe modificar sus paradigmas, es decir su forma de interpretar el mundo.

“Los 7 hábitos”, que nos detalla Covey, constituyen una nueva forma de cambiar estos paradigmas, ya que al incorporar nuevos hábitos le permitirán escapar de la inercia y encaminarse hacia sus objetivos.

Los tres primeros hábitos tratan del auto-dominio. Es decir, están orientados a lograr el crecimiento de la personalidad para obtener la independencia. Son: Ser proactivo; Empezar con un fin en mente; Establecer primero lo primero.

Los siguientes tres hábitos tratan de las relaciones con los demás, del trabajo en equipo, la cooperación y la buena comunicación; están orientados a lograr la interdependencia. Son: Pensar en ganar/ganar; Primero comprender y después ser comprendido; y la Sinergia.

Finalmente, el hábito siete: Afile la sierra, se refiere a la renovación continua que le llevará a entender mejor los hábitos restantes.

En el gráfico siguiente puede ver un resumen del libro:


En síntesis, el planteamiento que nos propone Covey puede resumirse en esta frase de David Starr Jordan, "No hay en todo el mundo un triunfo verdadero que pueda separarse de la dignidad en el vivir".
 
 
Título en castellano: Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva
Título original: Seven Habits Of Highly Effective People
Escrito por: Stephen R. Covey
Editorial: Paidós, (1989) 2004

lunes, 13 de septiembre de 2010

Atender Salud será uno de los patrocinadores de las Jornadas Regionales de Pediatría, Kinesiología y Enfermería, Región NEA

Atender Salud será uno de los patrocinadores de las Jornadas Regionales de Pediatría, Kinesiología y Enfermería Región Noreste Argentino, "Intentando cambiar el futuro, desde lo Real a lo Ideal", que realizará la Sociedad Argentina de Pediatría en la Ciudad de Corrientes, en el Corrientes Plaza Hotel, los días 23, 24 y 25 de septiembre de 2010.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

La Atención de Salud Domiciliaria, una solución para pacientes ancianos

La evolución demográfica y epidemiológica a la que se ha asistido en los países desarrollados a lo largo de toda la segunda mitad del siglo pasado, ha modificado sustancialmente el perfil de las personas atendidas por los servicios sanitarios. Hemos pasado de un paciente caracterizado por padecer una enfermedad aguda, única, de corta evolución y que no producía dependencia, al enfermo típico de nuestros días, habitualmente una persona anciana que padece varias enfermedades crónicas, de larga evolución y que acaban generando dependencia funcional o agravando la ya existente.

La atención a este tipo de enfermo se centrará en la enfermedad crónica antes que en la aguda y en la calidad de vida antes que en su duración. La aparición de este nuevo tipo de enfermo, a pesar de haberse producido lentamente, o quizá por ello, parece haber tomado desprevenidos a los agentes sanitarios. De modo que la organización de nuestros sistemas de salud, pensados para el enfermo de los años 60’s u 80’s, fracasa de manera insistente en darles una atención ajustada a sus necesidades. Cuando en realidad la adaptación a las nuevas necesidades de los pacientes ancianos es simple, siempre que coloquemos en el centro del abordaje las necesidades del enfermo y desplacemos a la periferia las necesidades del propio sistema sanitario.

Una posible solución a estos problemas la constituye la atención de salud domiciliaria de pacientes ancianos. A lo largo de estos años, se han comprobado los beneficios que esta modalidad de salud trae consigo. Existen ya algunas pautas comprobadas que permiten sacar conclusiones firmes sobre el modo de organizar este tipo de atención. Los programas de atención domiciliaria que han mostrado beneficios para los ancianos pueden dividirse en dos grandes grupos: los cuidados inmediatos postalta hospitalaria y los cuidados de soporte o internación domiciliaria a largo plazo.

La Internación Domiciliaria es una modalidad complementaria a la internación sanatorial. En ella se busca un equilibrio entre la labor profesional médica y el entorno afectivo del paciente. Nuestra experiencia nos indica que este equilibrio facilita un proceso de curación óptimo en el que disminuyen la ansiedad y la depresión provocadas por la incertidumbre del paciente ante su enfermedad. A su vez, éste se encuentra acompañado y contenido afectivamente por su familia y en su entorno natural.

En el caso de los cuidados postalta, han mostrado reducir los reingresos y el riesgo de institucionalización, especialmente en enfermos frágiles. Para lograr este efecto, se recomienda que se hagan por equipos de base hospitalaria, que hayan valorado al paciente antes de su alta hospitalaria, y que aseguren la continuidad de los cuidados más allá de la simple (y en muchas ocasiones burocratizada) planificación del alta. Los equipos de atención domiciliaria han mostrado tener efectos beneficiosos sobre el riesgo de deterioro funcional, sobre el riesgo de ingreso en residencias y sobre la mortalidad. Estos beneficios no son universales, sino que se concentran en segmentos muy concretos de la población y siempre que se proceda de un modo específico. Así, el beneficio sobre el declinar funcional se centra en personas con bajo riesgo de mortalidad y el beneficio sobre la mortalidad en los enfermos más jóvenes (menores de 80 años).

Y de los costos, ¿qué sabemos? Los estudios que se han realizado habitualmente encuentran que estos programas no incrementan los costos de la atención, con lo que a la vista de los beneficios que generan, siempre que se respeten las condiciones antes descritas, su eficiencia parece asegurada. Más aún, considerando su efecto sobre resultados con claro impacto económico (reingresos hospitalarios, institucionalización permanente), se convierten en una alternativa asistencial a tener en cuenta al conjugar los beneficios para el enfermo (en términos de mejora de su calidad de vida) con los del sistema (en términos de una menor utilización de recursos). En un momento en el que cada vez está más claro que lo que genera un incremento de los costos sanitarios no es el envejecimiento de la población sino el desarrollo de dependencia funcional. Desarrollo de la dependencia que es prevenible en la mayor parte de los niveles asistenciales. En la situación planteada la atención de salud domiciliaria aparece como una solución estimable.

Basado en Leocadio Rodríguez Mañas, Servicio de Geriatría. Hospital Universitario de Getafe, Madrid,

“Atención domiciliaria para personas ancianas: no todo vale “, Revista Española de Salud Pública, vol.77 no.5.